Sensibilidad

Alguien nos dijo recientemente, “Abraham, pienso que mi problema es que soy demasiado sensible.” Y decimos, oh, tú nunca puedes ser demasiado sensible. Tu sensibilidad es una gran ventaja. Porque cuando eres realmente sensible a la manera en que te sientes, entonces puedes elegir fácilmente, en las primeras y sutiles fases, los pensamientos que se sienten mejor.

Es decir es muy fácil desactivar un pensamiento negativo activando un pensamiento positivo si lo coges en los primeros síntomas antes de que tenga demasiado ímpetu.

Dijimos a este amigo, “es como …