TODO ES ENERGÍA

Las palabras contienen la energía de las personas que las pronuncian o las escriben, por eso no suenan igual las mismas palabras dichas o escritas por deferentes personas… Así, una misma canción, discurso, texto…, llega de diferente manera según quien cante, hable, escriba… Pero también el que escucha o lee pone su propia energía en ello, por eso, un mismo canto, discurso, texto… es percibido de millones de maneras diferentes según el receptor…

Esto mismo lo podemos trasladar a cualquier otro ámbito de las artes o la vida: música, pintura, escultura, naturaleza en toda su diversidad: animal, vegetal, mineral… …