TANTRA - Curso Tantra Parte 1

CURSO SOBRE TANTRA

 

Tomado de: La Diosa Dorada.          

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Ciencia tántrica

Se considera al Tantra introductor del concepto de Chakras, o centros psíquicos de energía, como parte de la biología humana.  Los chakras son órganos del Cuerpo sutil o energético, que se considera distinto e independiente del Cuerpo físico. El Tantra habla de varios cuerpos: la capa (o cuerpo) más externo la forman la piel y los huesos.  Después está el sistema respiratorio, más sutil; y aún más profundo y sutil, el sistema cognoscitivo. Finalmente encontramos la capa más sutil de todas, el cuerpo sutil, el sistema intuitivo o psíquico del cuerpo, donde están los chakras, por el cual podemos lograr éxtasis físico y la unión espiritual.)

 

Existen siete chakras principales en el cuerpo sutil, cada uno de los cuales es a la vez generador y depósito de energía y de consciencia psíquica. Los chakras van conectados a uno o más de los otros cuerpos por medio de «canales sutiles» llamados Nadis. De esta forma la energía de cada uno de los chakras nutre a todo el cuerpo. Estos canales no son distintos de los meridianos en los que se basa la acupuntura, y también son similares a nuestra comprensión de las conexiones y redes neuronales del cuerpo.

 

Tantra y Energía

Para el tantrismo, no hay porque anular el placer, la visión y el éxtasis, ya que, canalizados, y controlados, puede ser una infinita fuente de energía creadora. Para el culto Tantra, como para los humanistas del Renacimiento, se da un paralelismo entre el cuerpo humano y el Cosmos.  Tanto los textos (mantra) como las representaciones plásticas (yantra) tántricos no son sino expresiones de ese mecanismo de corrientes de energía mediante las cuales el impulso creador se filtra en ambos cuerpos, el del hombre y el del mundo.

 

La historia no existe, nada cambia bajo el sol, pero no hay que abandonarse a los avatares del mundo fenoménico, de la realidad, sino aprovecharse de ellos, conducirlos y recrearlos para lograr la íntima conexión, la analogía, el fluir de humores entre lo uno y el todo: para alcanzarlo con la mínima oposición posible. El tantra no es una proposición intelectual, sino una experiencia. si tú no eres receptivo, propenso, vulnerable a la experiencia, la experiencia no puede alcanzarte.  El Tantra te implica en su totalidad. Debes entrar en él de pies a cabeza. Para el Tantra hacer es conocer, y no existe otro conocimiento. A menos que tú actúes, que cambies, que seas capaz de ver las cosas bajo una perspectiva distinta, a menos que te muevas en una dimensión diferente de la del intelecto, no existe respuesta. No te da respuesta, te ofrece la técnica para alcanzar la respuesta.

 

El Tantra es un lenguaje amoroso. En el lenguaje amoroso lo que se dice no es excesivamente importante; es mas importante cómo se dice. Es una comunicación entre dos corazones y no entre dos mentes. No es un debate, es una comunicación. Existen simples afirmaciones sin intención de convencer, sino sólo de comunicar.

Vivimos en un estado de inconsciencia, y, por consiguiente, todas las enseñanzas religiosas nos indican el camino para superar este estado de inconciencias, para movernos hacia la conciencia. El Tantra dice: si te mueves de la inconsciencia hacia la conciencia, te sigues moviendo en la dualidad, ve mas allá de ambas!. A menos que no vayas más allá, no podrás alcanzar la Realidad última. Por consiguiente, no seas el inconsciente, ni el consciente: ve más allá, simplemente. En el hito de nuestra experiencia sólo el amor puede abrirnos una luz sobre el significado de este concepto.  El amor se convierte en el instrumento fundamental para transmitir la sabiduría tántrica. En el ámbito de nuestra experiencia sólo el amor trasciende la dualidad. Cuanto más profundamente se aman dos personas, mas se convierten en una unidad. Y en cierto punto se alcanza una cumbre en la que sólo aparentemente siguen siendo dos: interiormente son una unidad, la dualidad ha sido transcendida.

 

De ahí la existencia universal de tal ardiente deseo del sexo. El auténtico deseo es deseo de unidad; pero esa unidad no es sexual. En el plano más alto del amor, el ser interior se funde con el otro y se percibe la unidad. Según el Tantra es preciso utilizar la energía del sexo. No combatirla, sino transformarla. No pensarla en términos de antagonismos, sino de amistad. Es tu misma energía. No es mala. Toda la energía es natural. Puede perjudicarte pero también puede favorecerte. Puedes convertirla en un obstáculo, una barrera, pero también en un peldaño, utilizarla. Utilizada correctamente es tu amiga; utilizada equivocadamente es tu enemiga. En si misma no es una cosa ni otra, es simplemente natural.  Tal como los seres humanos suelen utilizar el sexo, se convierte en su enemigo, les destruye. El Tantra dice: sé consciente del deseo; no crees ninguna lucha. Muévete en el deseo con plena conciencia. Si lo haces así, trasciendes el deseo. Está dentro de él, y al mismo tiempo estás fuera. Lo atraviesas, pero al mismo tiempo no estas dentro. Si tomas el sexo con naturalidad, sin rodearlo de una filosofía, de motivaciones filosóficas en favor o en contra; si tomas el sexo de la misma manera que tomas tus manos, o tus ojos, como una cosa natural, totalmente aceptada; te abrirás a la fascinación del Tantra. Sólo de ese modo el Tantra podrá resultar útil para muchos.

 

El Tantra dice: acéptate, seas lo que seas. Eres un gran misterio de muchas energías que se combinan en muchas dimensiones. Acéptalo y muévete, con cada energía con sensibilidad profunda, con lucidez, con amor, con comprensión. Entonces cada deseo se convierte en un vehículo para la propia superación. Entonces cada energía te resulta una ayuda, y el propio mundo es el nirvana, el propio cuerpo es un templo, un lugar sagrado.  Hacer el amor ha de ser como una danza, no como una lucha. Debe ser más musical, más armónico, como si los dos cantasen a la vez una melodía armoniosa, como si creasen una atmósfera en la que disolverse y llegar a una unidad. En ese relajamiento, en ese profundo abandono, se inicia una nueva conciencia; y entonces se te desvelan muchos secretos.  En primer lugar el sexo se convierte en un don vivificante. En segundo lugar se convierte en la más profunda meditación. Cuando llegas a estar totalmente relajado con la persona amada, los pensamientos cesan. La mente ya no existe: sólo late el corazón. El amor se convierte en una meditación natural. Y si el amor no puede ayudarte a entrar en la meditación, nada podrá ayudarte: todo el resto es superfluo.

 

El amanecer de una nueva era

Ahora, al acercarnos a la Nueva Era, que el Tantra llama Satya Yuga, la Edad de la Verdad, vemos como los fuegos femeninos empiezan a brillar de nuevo. La diosa abre los ojos. Sacude de sí la Edad de la Oscuridad; se sacude su sueño secular. Pronto saldrá a la luz, y su luz iluminará a toda la humanidad. Cuando esto ocurra, cuando las mujeres se despierten y se libere esta tremenda energía orgásmica al mundo, habremos llegado a la Nueva Era, la Edad de la Verdad. Para las mujeres mismas, las diferencias serán tan grandes como la diferencia entre el dia y la noche.  Esta cuestión de despertar a la diosa no es en realidad una cosa tan sencilla. Es preciso por tanto enseñar tanto a los hombres cómo a las mujeres a despertar la energía sexual dormida de la mujer. Hoy, los hombres y las mujeres pueden aprender a enseñar el uno al otro, y el Tantra puede ayudarles. En esta educación continua se guían el uno al otro, y la experiencia puede ser extremadamente poderosa. Porque cuando se vuelve a encender el fuego de la mujer después de tanto tiempo, y es cuidado y alimentado por su pareja, los beneficios para ambos pueden ser grandiosos. Especialmente a las mujeres, el que sus fuegos sexuales apagados se aviven puede llevarlas a sorprendentes e inesperadas sensaciones. El despertar sexual de la mujer puede propulsarla en su sendero espiritual. Compartiendo sexualmente una mujer activa una poderosa energía sexual/espiritual, su shakti, que entonces se libera hacia su cuerpo físico y hacia su psique, creando el ambiente para su despertar y su iluminación espiritual. El Tantra reconoce la espiritualidad como un tipo de reorganización de la misma energía que la de la sexualidad, así que cuando una mujer aumenta su poder sexual aumenta también, a un nivel casi celular, la fuerza de sus aspecto espiritual.  Una vez despierta la mujer, ambos miembros de una pareja se benefician.  Aumenta en la mujer el placer y el deseo de hacer el amor, que podría ser incluso mayor que el posible placer y deseo sexual del hombre. El acto sexual tántrico promueve la salud y la vitalidad, y tanto el hombre como la mujer se benefician físicamente. Psicológicamente el Tantra también es un arte sanador. Las prácticas tántricas pueden descargar el poder negativo en el segundo chakra, y al hacerlo crear enormes de energía positiva disponible en todas las áreas de la vida, no sólo en la sexual.  Descubrirás una energía desconocida hasta entonces para ti, una energía creativa que refrescará tu mente, te fortalecerá y restaurará tu entusiasmo.

 

Iniciación tántrica en Occidente

La iniciación tántrica en Occidente plantea un problema, expresado en la carta siguiente: «Muy interesado en el Tantra, he leído una abundante literatura sobre el tema y considero que este modo de ser y de pensar es el más audaz que conozco. Sin embargo, no he intentado nunca una iniciación, por temor a la imagen de marca difundida en Occidente del Tantra como “yoga sexual”, que lo identifica con una serie de acrobacias lúbricas y que da origen a muchos charlatanes De modo que me permito preguntarle donde podría abordar esta práctica con serenidad, o encontrar a personas dignas de confianza».

En realidad el problema existe, y aumentará en la medida en que el Tantra vaya ganando terreno. A causa de la reputación de lubricidad que atribuyen a los tántricos sus enemigos, a causa también de la discreción de los verdaderos tántricos, hay individuos turbios que, bajo la cubierta del Tantra, se entregan -y se entregarán- a prácticas más que dudosas, Y esto también en la India, pues los auténticos gurus tántricos allí son escasos y además la hostilidad ambiental los hace esconderse. Desconocidos por el público, es muy difícil encontrarlos.

 

¿Es una situación sin salida? No, pues creo que es posible transmitir por escrito lo esencial del pensamiento y de las prácticas del Tantra; sino ¿cual es el sentido de este Web? Existen buenos libros sobre el Tantra, pero lamentablemente, en cuanto se trata de la práctica concreta enmudecen, lo cual, dentro de todo, es mejor que publicar tonterías. Una información correcta es en mi opinión la mejor defensa contra los falsos gurus actuales y futuros y permite ir muy lejos en la vía tántrica sin otra ayuda.

Sin embargo cuando un número suficiente de adeptos estén preparados, será posible la iniciación completa y concreta en silencio y con discreción. En este sentido, algunas reglas acompañan a toda iniciación auténtica: siempre es individual y sólo se produce después de una minuciosa preparación física y psíquica frecuentemente de muchos meses de duración.  Y todo en un contexto espiritual auténtico.

 

Desde siempre el guru ha sido el pilar del Tantra, sobre todo en la Vía de la Izquierda, en la que su relación con el discípulo alcanza una intensidad y una intimidad que sólo pueden comprender los que la han vivido. Como con las fresas, para qué hablar: comiendo una sola se aprende más sobre su sabor que con todos los tratados del mundo. Sin embargo, si bien es imposible transmitir la experiencia misma, describirla ayuda a distinguir al verdadero guru tántrico de los pseudogurus.  La afirmación «cuando el discípulo está preparado, el guru aparece» es literalmente cierta. Pero el adagio opuesto también es verdad: «cuando el maestro está preparado, el discípulo aparece». Ni el discípulo ni el guru salen a la búsqueda uno del otro: esperan que «eso» se produzca. Este improgramable «eso» escapa al azar que rige la mayoría de los encuentros humanos.

 

La conclusión es simple y, aparentemente, poco alentadora: pocos de los que buscan tienen la posibilidad de encontrar un guru, perdón, su guru, no sólo en Occidente sino en la India. Entonces, ¿no tienen esperanzas? El buscador sincero encuentra siempre bastantes indicaciones y ayuda para poder seguir su vía con éxito. Un guru es una ayuda preciosa, irreemplazable, pero para el que tiene un verdadero deseo, hay siempre un guru supremo, el Sí mismo, que es su esencia sutil…  Para el Tantra, el saber puramente intelectual no sólo es incapaz de asegurar nuestra expansión y nuestra felicidad, sino que también es fútil, porque solamente puede arañar la superficie de las cosas. Los descubrimientos genéticos son maravillas del ingenio humano, pero disecar los genes y observarlos en el microscopio electrónico no revela la naturaleza de la Vida. Determinar la fecha de la aparición de la Vida en nuestro planeta no es verdaderamente importante. Pero, cuando el tántrico percibe que ésta es la expresión de la Vida desde los orígenes, transciende su yo limitado y desemboca en lo cósmico.  Evidentemente no todo es negativo en el balance de la Ciencia y no se trata de rechazarla en bloque, pero hay que ser consciente de sus límites, que son mucho más estrechos de lo que se cree, porque la Ciencia se basa sólo en las percepciones exteriores.

Alain Daniélou, en «Yoga, Méthode de re-intégration, escribe: «Una percepción exterior no constituye por sí sola un verdadero conocimiento, y el único medio para el hombre de obtener el conocimiento verdadero de un objeto es identificarse con él; sólo cuando es uno con él puede conocerlo tal cual es, no sólo como parece».

 

La Ciencia hace al hombre orgulloso, presuntuoso, y le hace subestimar la Vida. El problema no es saber si hay que rechazar la Ciencia, sino más bien que es esencial reintegrarla en una visión cósmica total y devolverle el sentido de lo sagrado.

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Este artículo fue escrito el Wednesday, April 30th, 2008 a las 9:05 am y archivado en TANTRA, Nueva Tierra, Metafísica.

3 comentarios en “TANTRA - Curso Tantra Parte 1”

  1. danitza Dijo:

    buen dia mil gracias por mandarme todos esos mensajes tan hermosos me llenan mucho me hacen sentir bien,me gustaria participar en este curso pero como vivo en venezuela como lo haria.

  2. eblyn Dijo:

    GRACIAS ANGELES AMOR por esos articulos que nos envian, nos hacen mucho bien , uds son un todo, son una fuente diaria de vida , los amo.

  3. isabella19 Dijo:

    buenos dias, que bonito es leer temas tan interesantes como los que nos envian Uds angeles de amor, gracias por darnos tanto de su sabiduria. nos hacen tanto bien

 

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