
Sabemos que nuestro descontento es una parte importante de nuestro viaje espiritual. Aceptamos nuestros sentimientos de infelicidad con la comprensión de que ellos no son nuestro destino. Estamos destinados a ser productivos.
Los días anteriores han sido una considerable mirada retrospectiva a nuestro descontento. Ahora ya no miramos atrás, sino adelante hacia una vida de satisfacción, gozo y propósito.
Tres veces durante el día, haz una pausa y afirma silenciosamente: La satisfacción, el gozo y el propósito son mi destino. Empieza a establecer orden en tu vida y la habilidad de seguir hasta el fin tus compromisos al escribir el momento del día en que hiciste una pausa para declarar tu destino.
Primera vez: ______________________
Segunda vez: _____________________
Tercera vez: ______________________









