Los hindúes han creado una encantadora imagen para describir la relación entre Dios y su Creación.
 
Dios «danza» su Creación.
 
Él es su bailarín; su Creación es la danza. La danza es diferente del bailarín; y, sin embargo, no tiene existencia posible con independencia de Él. No es algo que se pueda encerrar en una caja y llevárselo a casa. En el momento en que el bailarín se detiene, la danza deja de existir.

En su búsqueda de Dios (o el Despertar o la Iluminación), el hombre piensa demasiado, reflexiona demasiado, habla demasiado. Incluso cuando contempla esa danza que llamamos Creación, está …