Es imposible ver dos mundos.
La percepción es congruente Lo que ves refleja lo que pien­sas. Y lo que piensas no es sino un reflejo de lo que quieres ver. Tus valores determinan esto, pues no puedes sino desear ver aquello que valoras, al creer que lo que ves existe realmente. Nadie puede ver un mundo al que su mente no le haya confe­rido valor. Y nadie puede dejar de ver lo que cree desear.

Sin embargo, ¿quién puede odiar y al mismo tiempo amar? ¿Quién puede anhelar …